Fotografías post-mortem, la costumbre de fotografiar a los difuntos (entre la realidad y el mito)

Durante a mediados del siglo XIX y principios del siglo XX se hizo común una siniestra costumbre conocida como  fotografías mortuorias (post-mortem) que consistía en fotografiar a las personas recién fallecidas ,  en algunas ocasiones al difunto lo colocaban en una posición con la intención de simular como si aún estuviese vivo, lo curioso de todo este tema y lo que me hizo escribir este post es que se ha salido mucho de contexto sobre las verdaderas fotografías mortuorias.

En la actualidad se ha extendido mucho la idea de que a los difuntos los colocaban en un soporte con arnés metálico para lograr la rigidez del cuerpo y la cabeza, además de que se le solían pintar ojos sobre los parpados cerrados para dar más realismo, honestamente nunca he visto una fotografía real de tipo Post-morten donde el difunto esté sujeto a un soporte ni tampoco donde aparezcan con los ojos pintados sobre los parpados salvo en una película rusa titulada como La Novia, Невеста (2017), no sé dónde o cuándo se originó esta idea o si existe un libro que haya popularizado esta creencia pero en la película mencionada  incluyen una escena que trata exactamente sobre esto:



Gracias a esa idea o creencia de qué a los difuntos los colocaban en un soporte para ser fotografiados circulan en internet muchas fotografías antiguas del siglo XIX y principios del siglo XX donde claramente se pueden  observar una base o un tripié detrás de las personas fotografiadas argumentando que es el soporte para mantener rígidas a dichas personas ya que se encuentran muertas. 

Aunque suene ilógico y descabellado pero fotografías parecidas a las siguientes en muchos sitios en internet están categorizadas como niñas muertas ya que si ponemos atención en la parte de atrás se pueden ver una especie de base  donde se apoya el soporte que sirve para sujetar a las niñas de las fotografías.








En efecto esas bases en realidad si se tratan de soportes que sirven de alguna manera para sujetar a las personas pero no se encuentran muertas, simplemente eran soportes que se usaban para mantener quietas a las personas mientras se tomaba la fotografía a causa del largo tiempo de exposición que necesitaban las antiguas cámaras, se debe saber un poco sobre fotografía para entenderlo mejor o por lo contrario no tendría sentido la explicación y supongo que ese desconocimiento fue lo que  aorilló a muchos en internet a creer que tales bases son para mantener rígidos a los difuntos porque para mantener quietas a  personas vivas no tendría ningún sentido para ellos.





Primeramente la exposición es la cantidad de luz que recibe la lente para realizar la fotografía mientras que el  sistema de velocidad de obturación es el tiempo que se necesita para recibir esa cantidad de luz,  en esa época el  obturador de las cámaras se tardaba más en capturar la luz necesaria para realizar la fotografía, si una persona o cosa se mueve cuando el  obturador está en función entonces esa persona se verá borrosa y con un efecto de movimiento  que arruinaría la fotografía,  esa era la principal y única función de esos soportes cuyas bases a veces suelen verse en esas fotografías antiguas del siglo XIX y primera década del siglo XX, en especial cuando se trataba de niños por la obvia razón de su imperatividad.

No se puede descartar la idea de que probablemente se haya intentado hacer tal cosa con los difuntos, pero en dado caso que así lo fuese no sería algo común como muchos lo creen o por lo contrario se podrían encontrar fácilmente ese tipo fotografías, cabe mencionar que esos soportes que se pueden observa en fotografías antiguas no estaban fabricadas ni diseñada para sostener grandes cantidades de peso, simplemente eran usadas para facilitar que una persona estuviese con el más mínimo movimiento posible mientras se realizaba la fotografía en un estudio.

Una verdadera  Fotografía mortuoria simplemente se ve una persona muerta, no había manera de simular con tanto realismo a un difunto con vida a pesar de estar en una posición específica, lo  más que se llegaba a hacer con realismo era simular que la persona se encontraban simplemente dormida, es cierto que en ocasiones a los difuntos los trataban de poner de pie pero obviamente siempre era  con la ayuda de otra persona que para nada se lograba dar la apariencia de ser una persona con vida como es el caso de la siguientes dos fotografías.




Una de las primeras y más famosa fotografía mortuoria conocidas de México fue la de Tomás Mejías, su esposa al no contar con fondos para darle sepultura a su difunto esposo conservaba su cuerpo embalsamado como se lo habían entregado (después de haber sido fusilado) en una silla dentro de su casa, Benito Juárez al enterarse sobre este suceso se hizo cargo de los gastos funerario.

En la fotografía de Tomás Mejía obviamente no hay duda de que está muerto aunque se encuentre sentado, las otras fotografías reales de tipo Post-mortem son exactamente iguales, ni siquiera se podría confundir de una con la otra. El artículo siguiente es una recopilación de verdaderas fotografías mortuorias realizadas en México a mediados del siglo XIX hasta principios del siglo XX.







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