La recepción oficial tuvo lugar en el ayuntamiento de la ciudad, concretamente en la histórica Sala del Tricolore, donde el alcalde Marco Massari otorgó a la princesa el Primo Tricolore. Esta distinción, el honor cívico más alto de la localidad, consiste en una réplica de la primera bandera nacional italiana adoptada en dicha sede en 1797. Durante el acto, la Princesa sostuvo encuentros con figuras fundamentales de la pedagogía local, incluyendo a las especialistas Carla Rinaldi, Eletta Bertani y la exconsejera regional de 95 años, Ione Bartoli, con quienes analizó el impacto del entorno en el aprendizaje de los menores.
Posteriormente, la agenda se trasladó al ámbito educativo, donde la Princesa de Gales visitó el Centro Loris Malaguzzi y la escuela Anna Frank. En estos espacios, participó activamente en un taller de modelado en arcilla dirigido por el especialista Marco Spaggiari y convivió con niños y docentes en dinámicas creativas basadas en el juego y la narración. La jornada concluyó con un multitudinario encuentro en la Piazza Prampolini, donde cientos de ciudadanos se congregaron con carteles de bienvenida. Rompiendo el protocolo habitual, la princesa se acercó a los residentes y escolares, consolidando el éxito de esta primera etapa de su visita estratégica a Italia.
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