Este 27 de mayo de 2026, el emperador Naruhito y la emperatriz Masako de Japón recibieron formalmente en el Palacio Imperial de Tokio al presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., y a la primera dama, Liza Araneta-Marcos. El encuentro oficial marcó el inicio de una visita de Estado de cuatro días en la capital nipona, una cita diplomática de alto nivel que coincide con la conmemoración del 70º aniversario de la normalización de las relaciones bilaterales entre ambas naciones. La solemne ceremonia de bienvenida se llevó a cabo a primera hora de la mañana en los Jardines del Este del palacio, donde se interpretaron los himnos nacionales y el mandatario filipino pasó revista a la guardia de honor militar.
Tras el protocolo en los exteriores, las parejas se trasladaron al interior del recinto palaciego para mantener una audiencia privada de aproximadamente veinte minutos en la sala Take no Ma (Salón del Bambú). Durante este despacho formal, se procedió al intercambio de las máximas distinciones estatales. El emperador Naruhito confirió al presidente Marcos Jr. el Gran Cordón de la Suprema Orden del Crisantemo, la condecoración más alta que otorga el Estado japonés. De manera paralela, la primera dama filipina fue distinguida con el Gran Cordón de la Orden de la Corona Preciosa, reafirmando los profundos lazos de respeto e historia común que unen a ambas administraciones.
Para esta relevante cita internacional, la emperatriz Masako destacó por su riguroso apego a la etiqueta institucional al vestir un kimono de tipo Hōmongi (訪問着), una refinada pieza semiformal utilizada por mujeres casadas en recepciones oficiales, caracterizada por patrones decorativos que fluyen de manera continua y limpia sobre las costuras, los hombros y las mangas. La prenda exhibió un delicado diseño en tono azul claro pálido o grisáceo, ornamentado con motivos florales de lirios pintados a mano situados estratégicamente en las mangas y en la sección inferior de la falda. La emperatriz completó su indumentaria tradicional con un cinturón Obi rígido en colores blanco y dorado, ajustado en la espalda bajo el estilo clásico idóneo para las ceremonias de la corte imperial.
Los actos oficiales de la primera jornada concluirán por la noche con la celebración de un magno banquete de Estado en los salones principales del palacio. Esta cena oficial ha despertado un notable interés institucional y mediático en el país, ya que marcará el debut oficial en eventos de Estado del príncipe Hisahito. A sus 19 años de edad, el sobrino del emperador y segundo en la línea de sucesión al Trono del Crisantemo asume por primera vez estas funciones de alta representación dinástica, simbolizando el relevo generacional y la continuidad de las responsabilidades públicas dentro de la Casa Imperial de Japón.
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