El Rey Carlos III y la Reina Camila encabezaron un histórico banquete de estado en el Castillo de Windsor en honor al presidente de Nigeria

El primer día de la histórica visita de Estado del presidente de Nigeria, Bola Tinubu, al Reino Unido ha culminado con un solemne banquete en el St. George’s Hall del Castillo de Windsor. El rey Carlos III y la reina Camila ejercieron de anfitriones en una velada que no solo celebró los lazos diplomáticos tras 37 años sin una visita de este nivel, sino que destacó por una cuidada sensibilidad hacia las tradiciones del mandatario invitado. En un gesto de cortesía y respeto institucional, la casa real británica ajustó el protocolo tradicional para atender el ayuno diurno de la delegación nigeriana. Se omitió el habitual almuerzo formal en favor de una audiencia privada, y antes de la cena principal, se sirvieron canapés específicos para que los invitados musulmanes pudieran romper el ayuno al anochecer, justo antes de dar comienzo al banquete oficial.

La mesa del imponente Salón de San Jorge, dispuesta para 160 invitados, fue decorada con flores frescas provenientes de los jardines reales. Entre los asistentes de la familia real británica destacaron el príncipe Guillermo y la princesa Catalina de Gales, quienes ya habían encabezado la bienvenida oficial por la mañana, así como la princesa Ana, los duques de Gloucester y otros altos dignatarios de ambos países. Durante la cena, el rey Carlos III pronunció un discurso ante una audiencia que incluía a la princesa de Gales y al propio presidente Tinubu, subrayando la importancia de Nigeria como socio estratégico y la profundidad de la conexión histórica entre ambas naciones. Por su parte, el presidente Bola Tinubu tomó la palabra para agradecer la hospitalidad británica, resaltando el inicio de una nueva era de cooperación económica y social.

La velada en Windsor ha servido para consolidar una relación que trasciende lo protocolario. Con la música de las gaitas reales de fondo y el brillo de las condecoraciones, el Reino Unido y Nigeria han reafirmado su compromiso mutuo en una noche donde la tradición monárquica se encontró con la diplomacia moderna y el respeto a la diversidad cultural.









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