Este martes 20 de enero de 2026, los Príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, se han desplazado a Escocia para cumplir con una serie de compromisos oficiales en las localidades de Stirling y Falkirk. El objetivo central de la jornada ha sido destacar la relevancia de las tradiciones del patrimonio escocés y su capacidad para fortalecer los lazos dentro de las comunidades locales.
La Princesa de Gales acaparó gran parte de la atención por su estudiado estilismo, que incluía un guiño directo a la historia de la familia real. Catalina lució un elegante abrigo a cuadros en tonos azules, a juego con un traje de pantalón del mismo estampado, una elección que rinde homenaje al tradicional tartán escocés. Sin embargo, el detalle más significativo de su atuendo fueron sus joyas: la Princesa completó el conjunto con unos pendientes de zafiro y diamantes que pertenecieron a la fallecida Princesa Diana, reforzando la conexión simbólica entre el pasado y el presente de la monarquía.
Uno de los puntos clave de la visita fue la parada en la Academia Nacional de Curling en Stirling. A su salida del centro, los Príncipes fueron recibidos con entusiasmo por los ciudadanos congregados, ante quienes se mostraron cercanos y sonrientes mientras compartían impresiones sobre este deporte tan arraigado en la cultura del país. A través de estos encuentros, los Príncipes de Gales continúan su labor de apoyo a las identidades regionales del Reino Unido, subrayando cómo la preservación de la cultura local sirve como un motor de unión social en tiempos modernos.
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