Este viernes 23 de enero de 2026, los Grandes Duques de Luxemburgo han protagonizado una visita oficial a la Ciudad del Vaticano para mantener un encuentro privado con el Papa León XIV. El Gran Duque Guillermo y la Gran Duquesa Estefanía llegaron a primera hora de la mañana al Palacio Apostólico, donde fueron recibidos con los honores protocolarios habituales para los jefes de Estado y sus cónyuges.
A su llegada al Patio de San Dámaso, los Grandes Duques fueron recibidos por el padre Edward Daniang Daleng y por los Caballeros del Vaticano, quienes integraron la comitiva de bienvenida. Tras los saludos iniciales, la pareja heredera atravesó las estancias vaticanas antes de ser conducida a la biblioteca privada del Pontífice para dar inicio a la audiencia.
Esta es su cuarta visita oficial desde que ascendieron al trono el pasado mes de octubre, y cumpliendo con el tradicional "privilegio de blanco" que se concede a las reinas y grandes duquesas católicas en audiencias papales, lució un elegante vestido blanco de largo midi con una capa a juego y un velo de encaje del mismo color sobre su cabello. Por su parte, el Gran Duque Guillermo vistió un traje oscuro formal, manteniendo la solemnidad requerida para el encuentro.
Un encuentro de cortesía y diplomacia
Aunque el contenido específico de la charla privada no ha trascendido de manera oficial, se espera que el encuentro haya servido para reforzar los lazos diplomáticos entre el Gran Ducado de Luxemburgo y la Santa Sede, así como para tratar asuntos de interés mutuo en el ámbito social y humanitario. La jornada concluyó con el tradicional intercambio de regalos y el saludo a la delegación luxemburguesa que acompañaba a Sus Altezas Reales.
A su llegada al Patio de San Dámaso, los Grandes Duques fueron recibidos por el padre Edward Daniang Daleng y por los Caballeros del Vaticano, quienes integraron la comitiva de bienvenida. Tras los saludos iniciales, la pareja heredera atravesó las estancias vaticanas antes de ser conducida a la biblioteca privada del Pontífice para dar inicio a la audiencia.
Esta es su cuarta visita oficial desde que ascendieron al trono el pasado mes de octubre, y cumpliendo con el tradicional "privilegio de blanco" que se concede a las reinas y grandes duquesas católicas en audiencias papales, lució un elegante vestido blanco de largo midi con una capa a juego y un velo de encaje del mismo color sobre su cabello. Por su parte, el Gran Duque Guillermo vistió un traje oscuro formal, manteniendo la solemnidad requerida para el encuentro.
Un encuentro de cortesía y diplomacia
Aunque el contenido específico de la charla privada no ha trascendido de manera oficial, se espera que el encuentro haya servido para reforzar los lazos diplomáticos entre el Gran Ducado de Luxemburgo y la Santa Sede, así como para tratar asuntos de interés mutuo en el ámbito social y humanitario. La jornada concluyó con el tradicional intercambio de regalos y el saludo a la delegación luxemburguesa que acompañaba a Sus Altezas Reales.
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