Este jueves 15 de octubre de 2026, la ciudad de Barcelona, Cataluña, España, se vistió de gala para acoger la conmemoración del 75.º aniversario del Premio Planeta de Novela en la Fira de Barcelona, consolidándose como uno de los galardones literarios más prestigiosos del mundo. Ante una selecta audiencia de 1.300 invitados, los Reyes de España, Felipe VI y Letizia, presidieron una ceremonia inolvidable que reunió a destacadas personalidades de la política y la cultura, entre ellas el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa; el ministro de Cultura, Ernest Urtasun; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; y el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. Durante su intervención, el Rey subrayó el papel fundamental de la literatura como un fiel reflejo de la transformación social experimentada por el país a lo largo de las últimas siete décadas y media.
La gran triunfadora de esta edición tan especial fue la célebre escritora chilena Isabel Allende, quien se alzó con el codiciado y máximo galardón dotado con 1.000.000 de euros gracias a su obra La hora antes del alba, concebida como una esperada secuela de su icónica novela La casa de los espíritus. Por su parte, el reconocimiento como finalista y el premio de 200.000 euros recayeron en el autor Sergio Hernández Carrasco por su destacada obra titulada La añoranza. Este doble reconocimiento literario puso de relieve la vitalidad y el alcance global de la narrativa en español, atrayendo las miradas de la crítica internacional hacia la capital catalana en una noche cargada de emoción y prestigio.
Como cada año, la presencia de la reina Letizia acaparó todas las miradas gracias a su impecable y arriesgada elección estilística para la velada. La monarca apostó por una sofisticada creación de la reconocida diseñadora española Sybilla, caracterizada por un cuerpo entallado que destaca gracias a un original y moderno escote escultórico provisto de un juego de aberturas geométricas y tiras entrelazadas en la zona del pecho y los hombros. Demostrando una vez más su criterio de moda personalizado, la Reina optó por modificar el diseño original de la marca —concebido inicialmente como un vestido largo de gala— para adaptarlo con elegancia en una moderna versión de largo midi.
Este magno evento literario no solo celebró el talento de la pluma iberoamericana y el legado de medio siglo y medio de letras, sino que reafirmó el compromiso de la Corona con la difusión de la cultura y las artes en España. Con una organización impecable, un marco incomparable y la presencia de los máximos exponentes institucionales, la entrega del Premio Planeta cerró su septuagésimo quinto aniversario consagrándose, de manera definitiva, como la cita indispensable de la industria editorial contemporánea y un escaparate inigualable para el talento global.




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