Este 12 de octubre de 2026, la Familia Real española al completo —integrada por los reyes Felipe VI y Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía— ha presidido las celebraciones centrales del Día de la Fiesta Nacional en la capital. Los actos principales comenzaron con el tradicional desfile militar entre Atocha y la plaza de Colón, donde más de 4,000 efectivos marcharon ante la tribuna real situada en la plaza de Cánovas del Castillo. Tras la parada militar, la atención se trasladó al Salón del Trono del Palacio Real de Madrid para la multitudinaria recepción oficial, la cual contó por primera vez con una destacada representación de la sociedad civil e institucional de Ceuta y Melilla, y dejó anécdotas protocolares como el respetuoso saludo sin contacto físico del embajador iraní, Reza Zabib, hacia las damas de la Corona.

Las conmemoraciones institucionales de esta jornada se han desarrollado en un entorno marcado por la expectación política ante el reciente anuncio de elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre. Del mismo modo, la agenda de los monarcas adquiere un relieve particular al coincidir con la antesala de su inminente e histórico viaje oficial a las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, programado para los días 13 y 14 de octubre con el propósito de brindar apoyo institucional ante la situación migratoria en la zona.

En el apartado estilístico, las tres mujeres de la Casa Real destacaron con elecciones de vestuario de alto significado institucional y simbólico. La princesa Leonor lució el uniforme de gala del Ejército de Tierra con gorra de plato caqui, protagonizando un momento entrañable cuando el rey Felipe VI le ayudó a colocarse de nuevo la insignia del Toisón de Oro tras habérsele caído accidentalmente. Por su parte, la reina Letizia destacó con un vestido rosa que complementó con un histórico broche del conjunto de las 'joyas de pasar' de la reina Victoria Eugenia. Finalmente, la infanta Sofía, quien hizo una pausa en sus estudios en París para acudir al acto, apostó por un elegante y vistoso traje rojo.

La celebración de este 12 de octubre ha reafirmado el compromiso de la monarquía con las tradiciones constitucionales y el acercamiento a las distintas regiones de España en una fecha de gran simbolismo para la nación. Con la conclusión de la recepción oficial, la Casa Real cierra una jornada festiva de gran calado institucional y se prepara para asumir los inmediatos compromisos diplomáticos en el norte de África.
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