La familia principesca de Mónaco encabeza el tradicional picnic «U Cavagnëtu» en el Parque Princesa Antonieta

Este sábado 19 de septiembre de 2026, los habitantes del Principado se congregaron en el pintoresco Parque Princesa Antonieta (Parc Princesse Antoinette) para celebrar el tradicional picnic monegasco, conocido popularmente como U Cavagnëtu. La emblemática jornada contó con la presencia de honor del príncipe Alberto II, la princesa Charlene y sus hijos gemelos, el príncipe heredero Jacques y la princesa Gabriella. Organizado anualmente por el Ayuntamiento de Mónaco, este evento festivo reúne a las familias de la comunidad local en un ambiente de cercanía y camaradería, marcando de forma simbólica el cierre oficial de las vacaciones de verano y la vuelta a la rutina institucional de la corona.


La celebración dio comienzo en las primeras horas del día con una Solemne misa al aire libre, oficiada en los jardines del parque ante cientos de ciudadanos y autoridades locales. Tras el servicio religioso, el programa continuó con una colorida muestra del folclore local a cargo del histórico grupo de danza tradicional La Palladienne, cuyos bailarines ataviados con trajes típicos deleitaron a los asistentes y a la familia principesca. Posteriormente, los presentes disfrutaron de un nutrido banquete popular repleto de la gastronomía autóctona de la región, permitiendo a los príncipes convivir de manera directa y distendida con los habitantes de la roca en una de las tradiciones más queridas y arraigadas del calendario monegasco.

Para el príncipe Alberto II y la princesa Charlene, esta alegre cita comunitaria supuso su segunda aparición pública consecutiva durante el fin de semana. Apenas la noche anterior, los soberanos habían presidido la gran gala por el 20.º aniversario de la Fundación Príncipe Alberto II en la majestuosa Ópera de Montecarlo. El marcado contraste entre el glamur internacional de la alfombra roja del viernes y la calidez popular del picnic de este sábado refleja el equilibrio permanente de la casa principesca entre sus compromisos diplomáticos de alto nivel y el mantenimiento vivo de sus raíces e identidad cultural.






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