El pasado 15 de julio de 2026, el emperador Naruhito, la emperatriz Masako y la princesa Aiko dieron inicio a su tradicional retiro veraniego anual en la Villa Imperial de Nasu, situada en la prefectura de Tochigi, al norte de Tokio. Esta estancia posee un carácter conmemorativo especial, ya que coincide con el 100.º aniversario de la construcción de la residencia principal de la villa, la cual fue completada el 15 de julio de 1926. Para celebrar este centenario y mantener un encuentro distendido con los medios de comunicación en el área de descanso de Oumeitei, los miembros de la familia imperial lucieron camisas kariyushi a juego, prendas tradicionales de estilo veraniego provenientes de Okinawa.
Durante su recorrido por los jardines, la familia compartió diversos detalles sobre sus impresiones y vivencias personales. El emperador Naruhito manifestó su gran alegría por la posibilidad de reunirse en Nasu precisamente en la fecha que marca el siglo de historia de la residencia. Por su parte, la emperatriz Masako resaltó la riqueza natural del entorno y expresó cuánto disfruta del canto del ruiseñor bastardo japonés (uguisu). Finalmente, la princesa Aiko expresó su gratitud por realizar este viaje familiar, subrayando que estas jornadas representan sus primeras vacaciones de verano desde que comenzó a desempeñar sus labores en la Sociedad de la Cruz Roja Japonesa.
Este periodo de descanso, que tiene programada una duración aproximada de 10 días en las tierras altas de Nasu, también ha servido para estrechar lazos personales a través de aficiones compartidas. Entre las anécdotas reveladas durante su charla, la familia real confesó que han estado siguiendo con entusiasmo los partidos de la Copa Mundial de la FIFA. Este retiro estival tiene lugar tras una intensa agenda internacional, luego de que los emperadores concluyeran durante el pasado mes de junio una exitosa visita de Estado por los Países Bajos y Bélgica.
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