Este 6 de junio de 2026, el rey Felipe VI y la reina Letizia de España recibieron formalmente a Su Santidad el Papa León XIV en la solemne ceremonia de bienvenida celebrada en el Palacio Real de Madrid. El Sumo Pontífice ha iniciado una esperada visita apostólica al país que se prolongará hasta el 12 de junio, marcando el primer viaje de un obispo de Roma a territorio español desde la histórica estancia de Benedicto XVI en el año 2011. El avión papal tomó tierra en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde los monarcas, acompañados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudieron directamente a pie de pista para brindarle el primer saludo oficial antes de trasladarse a la sede palaciega.
Tras la llegada de la comitiva oficial al Palacio Real para recibir los honores militares tradicionales, se sumaron a la recepción de Estado la princesa Leonor y la infanta Sofía. El itinerario del Papa León XIV por España contempla una agenda de gran calado social y pastoral en Madrid, Barcelona y las Islas Canarias (con escalas en Gran Canaria y Tenerife), orientando la mayoría de sus compromisos hacia el encuentro con las personas marginadas, la juventud y las comunidades de migrantes. Asimismo, uno de los momentos más significativos e históricos de su viaje será la inauguración de la recientemente completada Torre de Jesucristo en la Basílica de la Sagrada Familia de Barcelona, un hito arquitectónico que coincide de forma exacta con el centenario de la muerte del célebre arquitecto Antoni Gaudí.
Para esta trascendental cita eclesiástica, la reina Letizia captó la atención internacional al lucir un romántico vestido midi blanco de encaje guipur, bautizado como Lady White por la firma de moda española The 2nd Skin Co. Este refinado diseño, que la consorte estrenó originalmente durante un viaje oficial a Egipto y recuperó para esta ocasión, destaca por su aire sofisticado y nupcial. Al optar por este color en presencia del Pontífice, doña Letizia hizo uso de la histórica dispensa vaticana conocida como el "privilegio de blanco" (privilège du blanc), una estricta norma de protocolo de la Santa Sede que exime exclusivamente a las reinas y consortes de las monarquías católicas europeas de vestir de riguroso negro y mantilla en las audiencias y encuentros formales con el Papa.
El encuentro bilateral subsiguiente entre el Santo Padre y la familia real reafirmó los lazos institucionales entre España y el Vaticano en un clima de mutuo respeto y cordialidad. Los soberanos y sus hijas compartieron un despacho privado con el Pontífice en el que se abordaron los retos sociales que centran esta gira, especialmente la situación de los colectivos vulnerables en el entorno mediterráneo y atlántico. Con esta primera jornada de alta intensidad protocolaria en la capital, se da inicio a una semana de profunda relevancia espiritual y diplomática que situará a España en el foco de la comunidad católica internacional.
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