Este 3 de junio de 2026, el príncipe Eduardo y su esposa Sofía, duques de Edimburgo, concluyeron su gira oficial de tres días por Portugal con una jornada histórica en la ciudad de Oporto. La visita tuvo como eje central la conmemoración del 640.º aniversario del Tratado de Windsor, reconocido internacionalmente como la alianza diplomática más antigua del mundo que aún permanece en vigor. A través de una serie de actos institucionales y culturales, el matrimonio real reafirmó los sólidos lazos que unen al Reino Unido con la nación lusa desde el siglo XIV.
La agenda oficial comenzó en el Ayuntamiento de Oporto, donde los duques fueron recibidos con una Guardia de Honor por el alcalde Pedro Duarte y la presidenta de la Asamblea Municipal, Marta Massada. Durante la ceremonia, los representantes de la Corona británica procedieron a la firma del libro de honor y recibieron, de manos de las autoridades locales, las Llaves de la Ciudad como símbolo de hospitalidad y hermandad entre ambos pueblos. Posteriormente, la pareja realizó una visita de gran carga simbólica a la Catedral de Oporto (Sé do Porto). Acompañados por la escritora e historiadora Isabel Stilwell, recorrieron el templo donde en 1387 se celebró el matrimonio entre el rey Juan I de Portugal y Felipa de Lancaster, enlace que selló de manera definitiva el Tratado de Windsor.
Para finalizar su estancia en la ciudad, los duques de Edimburgo se trasladaron a la Casa da Música, donde asistieron a un concierto interpretado por la Orquestra Barroca. Además de la oferta artística, el príncipe Eduardo y la duquesa Sofía mostraron su apoyo a las iniciativas civiles al presenciar una demostración de "Desporto no Bairro", un programa social de inclusión local. Con estos encuentros, la visita real no solo rindió tributo a una herencia histórica compartida, sino que también destacó la vigencia de la cooperación cultural y social en la relación bilateral contemporánea.
Publicar un comentario