El Palacio de Buckingham prohíbe la asistencia de las princesas Beatriz y Eugenia a los eventos de Royal Ascot

En un acto deliberado de proteger la imagen y la reputación de la corona y de toda la familia real británica, recientemente el Palacio de Buckingham ha tomado la dramática decisión de prohibir  la asistencia de las princesas Beatriz y Eugenia de York a las emblemáticas carreras de Royal Ascot de este año. Esta medida surgió como una respuesta a la preocupación por todo el impacto negativo que ha generado los vínculos de la Casa de York con los archivos del caso Jeffrey Epstein, en los cuales los nombres de ambas hermanas aparecen citados en múltiples ocasiones.

La prohibición, que les impide tanto ocupar sus asientos habituales en el Palco Real como participar en la tradicional Procesión Real de junio, se extiende a otros eventos oficiales en el "futuro próximo". Según ha revelado The Mail on Sunday, esta resolución también estaría influenciada por un creciente distanciamiento con el príncipe Guillermo, quien busca mantener una imagen pública libre de controversias asociadas a escándalos pasados.

La noticia ha caído como un jarro de agua fría sobre las hijas del príncipe Andrés, quienes, según se dice, no esperaban una exclusión de tal magnitud de la agenda institucional. Se informa que la princesa Beatriz es quien peor ha asimilado la noticia, al verse sorprendida por una decisión que marca un punto de inflexión en su relación con el núcleo activo de la Familia Real. Con este movimiento, la monarquía refuerza su política de "tolerancia cero" ante cualquier elemento que pueda empañar el prestigio de la institución en eventos de alta visibilidad internacional.



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