Este viernes 20 de marzo de 2026, el Estadio Luis II de Mónaco se ha convertido en el epicentro del rugby juvenil con la inauguración de la 14.ª edición del Torneo Sainte-Dévote. La ceremonia ha contado con una presencia excepcional: la princesa Akiko de Mikasa, quien ha viajado al Principado como invitada oficial de la Familia Principesca en su calidad de presidenta de la Unión de Rugby de Japón. Esta edición marca un antes y un después en la historia del certamen con la primera participación de un equipo japonés.
La presencia de la princesa Akiko no es casual, ya que coincide con la celebración del 20.º aniversario de las relaciones diplomáticas entre Japón y Mónaco, consolidando el deporte como una herramienta de unión entre ambas naciones. Los anfitriones, el príncipe Alberto II y la princesa Charlene, estuvieron acompañados por la princesa Gabriella y Gareth Wittstock durante el desfile de las naciones. Bajo el patrocinio del exjugador francés Yoann Huget, un total de 24 equipos procedentes de 23 países se han dado cita en una competición que trasciende lo puramente deportivo. La princesa Charlene, en su doble papel de madre y presidenta de la Federación Monegasca de Rugby, destacó el valor pedagógico de esta disciplina.
Durante el evento, recordó que el Torneo Sainte-Dévote es, ante todo, un símbolo de paz donde jóvenes de diversas culturas descubren valores fundamentales como la solidaridad, la humildad y la confianza. Tras el solemne himno monegasco, la acción se trasladó a los campos de juego bautizados en honor al príncipe heredero Jacques y la princesa Gabriella. Esta jornada inaugural no solo ha dado inicio a los primeros encuentros del torneo, sino que ha reafirmado el compromiso de Mónaco con la promoción de los valores del deporte y la concordia internacional.
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